Y después de Enero viene Febrero. Para El mundo de un Pacense

Así como en Enero le dediqué tiempo y entradas sobre todo a Slayers, aunque menos de las que me gustaría, este mes le dedicaré espacio sobre todo a Marmalade Boy y a Suikoden. Aunque no a Suikoden en sí, para eso tendréis que esperar a Agosto. Y si cae alguna sobre Slayers pues ahi vas y lo cascas.
Y al amor en general también le dedicaré un huequito.
De todos modos si esperáis entradas moñas sobre lo maravilloso que es el amor, no estoy por la labor precisamente...
Marmalade Boy es un anime que tiene ya sus añitos. Es de la epoca en que en los animes de institutos no había 4000 alumnas casi idénticas con una talla 600 de sujetador pero nada en el cerebro, y primeros planos de tetas y culos cada dos escenas.
La recuerdo con cariño por muchos motivos. Primero porque fue uno de los primeros animes que vi, por la época de Slayers. Lo daban en la 2 todas las tardes, y cuando tenía actividades extra-escolares corría a casa para verla. Además la he visto muchas veces, la última vez la vi acompañado de alguien que ya no está... todos sabeis quien... A pesar de ello no me pone triste o mal este anime, me trae una dulce melancolía y confort.
Suikoden es una saga de juegos de rol como pudiera serlo Final Fantasy, salvando las distancias. En principio los FF no guardan relación entre sí, mientras que los Suikoden sí. Además, estos tienen muchos más personajes (más de 108!) y una temática y desarrollo muy diferente y original. Este mes abordaré varias historias de amor de Suikoden.
En cuanto a la frase, La única llama que nunca se apaga del todo es la del amor, queda contextualizada dentro del drama de Meiko Akizuki, en Marmalade Boy.
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| De arriba abajo, Satoshi, Nomura y la joven Meiko |
Después de mantener un romance con su profesor, Nomura, por más de un año, y verse envuelta en un escándalo al descubrirse todo, Meiko se ve expulsada de su instituto por todo un mes, y ve marcharse de la ciudad a su ya ex-profesor, ya que ha dimitido de su puesto.
Es entonces cuando entra en escena Satoshi, con dos años más que Meiko, y trata de cortejarla a la vez que trata de hacerla olvidar a Nomura. Meiko sale durante meses con Satoshi, poco a poco parece que consigue olvidar a su primer gran amor. Pero cuando una amiga le dice que ha visto a Nomura por la ciudad, se le remueve todo y se da cuenta de que por mucho que se esfuerce sigue sin olvidar a Nomura, y es la propia Meiko la que sentencia "el amor es la única llama que nunca se apaga del todo".
Quiero darle un matiz algo más alegre a la frase. La única llama que nunca se apaga es la del amor. El amor es una fuerza muy poderosa, no hay que subestimarla nunca. A veces es la única fuerza que nos mueve; sea el amor como tal, el amor a la vida, el amor a uno mismo, a tu perro, o el amor al chocolate.

















































